domingo, 17 de noviembre de 2013

Cerebro Enamorado

Cuando nos enamoramos ¿qué ocurre en nuestro cerebro?





Texto del vídeo:

El cerebro enamorado. ¿Como gestiona el cerebro el vinculo de apego que ata a los enamorados? ¿Se enamora de igual forma él o ella, un latino o un oriental? ¿Son los celos una enfermedad?

El enamoramiento es una de las mas bellas manifestaciones de la conducta y los sentimientos humanos, un vinculo de apego, deseo y unión universal, y sin embargo vivido de mil formas diferentes según sexo, genes o entorno de cada uno en el seno materno.

Las conexiones de las neuronas del cerebro enamorado forman una red específica dentro del laberinto de circuitos que procesan las relaciones personales. Esta tarea se reparte entre las capas del cerebro y es regulada por la acción de moléculas transmisoras y hormonas sexuales. 

Lo que provoca el vinculo afectivo cognitivo del amor romántico con su componente de impulso erótico es la perfecta sincronización en la activación de conexiones de neuronas de algunas áreas de la corteza, otras del sistema de recompensa y motivación y de las áreas que procesan los estímulos sexuales con las desconexión simultanea de áreas asociadas con el juicio, las emociones negativas y la amígdala cerebral derecha. Diálogos y silencios entre las neuronas atan a los enamorados por una doble vía, atrayéndoles al activar la vía de recompensa emocional a través de la dopamina conocida como la hormona de la felicidad y superando las distancias personales al desactivar la desconfianza para lo que utiliza el neurotransmisor positivo en las relaciones sociales, la oxitocina, con frecuencia denominada hormona de la confianza.

A menudo la vista desempeña un papel importante en el despertar y en mantener el enamoramiento, además de la voz o el intelecto. Por ello para conocer la estrategia cerebral del amor romántico los científicos han aprovechado la emoción placentera que despierta en una persona enamorada ver el rostro de la persona amada y la han comparado con la emoción producida al mirar fotos de diversas personas amigas. Comprobaron como en primer lugar el estímulo visual activa las áreas de la primera capa del cerebro que procesan la atención de los rostros. Inmediatamente con gran intensidad se activa la insula izquierda que se correlaciona con el atractivo de los rostros, especialmente la región media que evoca sensaciones agradables del tacto, un componente emotivo crucial  en este vinculo.

A continuación la región anterior y ventral de la corteza cingulada reconoce los sentimientos hacia los demás y ajusta las respuestas. También se activan las áreas que procesan el interés por conocer la intención de vinculación propia y de otras personas. Las regiones laterales de las emociones positivas y la corteza orbito frontal fundamental para calcular el valor de los estímulos al conectar con las neuronas que reciben la dopamina. La dopamina es generada en las áreas del tronco cerebral y activa algunas áreas del cerebro basal, el hipotálamo donde se sitúan los núcleos del cerebro sexual y el hipocampo que guarda la memoria emocional, más intensa en las mujeres. 

Estas áreas poseen receptores para la oxitocina y están estrechamente relacionadas entre si a través del fascículo cerebral medio que atraviesa todo el área hipotalámica

En el proceso de enamoramiento tras el impulso emocional del inicio se ponen en marcha los circuitos cerebrales de la confianza para consolidar el vínculo amoroso y se silencian específicamente las áreas qie crean distancias, aquellas que se activan en estados depresivos o de tristeza. Así se desconecta la corteza pre frontal lateral que suspende los juicios negativos junto con otras de la corteza parietal temporal, cingular posterior y pre frontal media que participan en el procesamiento de las emociones negativas. Esta desconexión es regulada y procesada por la región posterior de la amígdala derecha.

La sentencia que dice, el amor es ciego, expresa la realidad de que el vínculo que se establece, que tiende a no distinguir entre el yo y el otro suspende selectivamente el juicio. La integración de lo cognitivo con lo afectivo emocional y con los impulsos viscerales ante el estímulo de ver a la persona amada confluyen en la amígdala cerebral. La amígdala cerebral recibe los neurotransmisores y las hormonas del hipotálamo y a su vez proyecta sus terminaciones neuronales hacia el tronco cerebral, a través del hipotálamo, inhibiendo las salidas de miedo, aversión o rechazo.

El amor romántico se experimenta con satisfacción por la calidad y estabilidad de la relación, lo que es a menudo una búsqueda previa a contraer matrimonio. Pero entonces si esto es así que ocurre en las culturas en el que el matrimonio es concertado por las familias?. Un interesante estudio de neuroimagen llevado a cabo con estudiantes chinos muy enamorados y un contexto cultural tradicional u occidentalizado ha puesto de manifiesto que las bases biológicas del enamoramiento son universales. Ante la visión del rostro de la persona amada los patrones de activación de recompensa emocional, motivacional y el silenciamiento son similares para todos ellos en las primeras etapas de un amor romántico intenso. La influencia de sus tradiciones se puso de manifiesto en la gran activación de las áreas que evalúan las recompensas. Los orientales por muy enamorados que estén sopesan la relación con más cuidado y toman en cuenta aspectos negativos mas fácilmente que los occidentales. 

La idea popular sobre el amor, afirma que el enamoramiento es una etapa de obnuvilamiento que debe dar paso a la claridad del amor. La investigación con los voluntarios orientales ha puesto de manifiesto que el gustar y el querer se procesan de forma separada en el cerebro. La emoción positiva de la atracción física o la simpatía hacia la otra persona, el que guste, se correlaciona con la activación de la región izquierda del sistema de recompensa en orientales occidentalizados mientras que la recompensa emocional del querer a la otra persona se asocia con la activación de la región derecha en los orientales tradicionales.

La literatura sobre el amor romántico suele coincidir en que las personas desarrollan una preferencia para el tipo de persona que le gusta y quiere amar, por lo que al reconocerla caen en el amor mas fácilmente y ademas es mas estable y duradero el vinculo del apego. Los estudios de neuroimagen corroboran esas certeza. Al repetir el análisis cerebral mientras veía la imagen de la persona amada 18 meses después, resultó que la estabilidad, solidez de la relación feliz, se asociaba a la mayor activación de las áreas frontales del sistema de recompensa y de las que procesan la alegría y regocíjo en el inicio del enamoramiento.

Por otro lado, ¿es igual el enamoramiento en hombres y mujeres? ¿procesan de igual forma los lazos afectivos del vínculo de apego? El cerebro femenino, usa primordialmente para la que tiene mas receptores que los varones así como los estrógenos, mientras que los varones tienen mas receptores para la vasopresina y emplea la testosterona. Por ello los investigadores han podido analizar como actúan en el cerebro al observar que ocurre cuando se les da a inhalar los neuropeptidos del hipotálamo o se les da a absorver bajo la lengua hormonas sexuales. Los resultados indican que los circuitos cerebrales de la vinculación están ajustados para operar con hormonas diferentes.

En las mujeres el nivel de oxitocina aumenta con el contacto físico y la mirada y con ello se dispara el aumento de confianza y la perdida de enjuiciamiento del otro. Domina en ella la empatia emocional por lo que responden con reciprocidad a la confianza. Sin embargo la testosterona disminuyen en ellas los niveles de confianza, necesitan ademas de la oxitocina la sopresina que es liberada también por el hipotálamo y que regula las conexiones de la amígdala con la región bajo el giro de la corteza cingular anterior. La basopresina facilita en los hombres la empatia y aumenta la detección de estimulos eróticos. Los varones necesitan usar mas que las mujeres el conocimiento deductivo, la testosterona incentiva la energía, atención y el empuje de la basopresina.

Un equipo de científicos japoneses liderado por el Dr Tahahashi, dió a conocer que el cerebro de hombre u mujeres psiquicamente normales cambia de forma diferente mientras leían frases que despertaban sentimientos de celos.  En los varones se activaron las áreas relacionadas con conductas agresivas y sexuales ante una situación de peligro de la relación por la aparición de un tercero, la basopresina genera el efecto opuesto a la oxitocina. Conecta la amígdala derecha, la rotura de la confianza eleva el nivel de hidrotestosterona que fomenta el deseo de confrontación física. La conducta aparece violenta especialmente si la despierta la infidelidad sexual de la pareja.

En las mujeres por el contrario se activaron las neuronas del surco temporal superior, implicado en la percepción social. El peligro de ser desplazada emocionalmente provoca una reacción de inseguridad mas intensa en ellas que en los varones. Mientras que posiblemente la oxitocina facilita una mayor tolerancia espontanea por la traición sexual. 

La calidad del vinculo es personal y siempre es necesario alimentarlo con la confianza en el otro. El nivel y los limites del amor no los establece sino lo amado. Nadie puede amar más de lo que el otro permite ser amado. La fuerza del vinculo exige mucho del perdón del que es capaz un corazón sereno

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